El Corredor Bioceánico puede ser la mayor palanca de diversificación del norte en 30 años, si se diseña para convertir tránsito en industria local: servicios, empleo y carga de retorno.
Miremos comparables reales: Zaragoza transformó su posición interior en plataforma logística-industrial: PLAZA tiene 1.350 hectáreas, 600 empresas y unos 16.000 empleados. Duisburgo, el mayor puerto interior del mundo, mueve más de 100 millones de toneladas/año y cerca de 4 millones de contenedores (TEU), con aproximadamente 25.000 trenes/año. La lección es directa: el activo no es la carretera, es el sistema (suelo, intermodalidad, reglas, servicios).
Calama puede ser el “puerto seco” del desierto: terminal intermodal, postcosecha, manufactura ligera, servicios avanzados para minería y electromovilidad, conectado a puertos multipropósito. Con gobernanza única y plan de suelo, el corredor deja encadenamientos; sin eso, solo distribuye externalidades.
Gendarmería, Novoandino y AIEP capacitaron a 17 personas del Centro de Reinserción Social de Calama…
El Gobierno lanzó la hoja de ruta 2026-2030 para fortalecer la protección de la infancia…
La migraña afecta a cerca de 3 millones de chilenos, impactando gravemente su productividad y…
La atleta chilena de 72 años revalidó su título mundial en la prueba de 200…
En el Congreso Internacional de Mantenimiento y Confiabilidad CMC Cartagena 2026, el gerente del Terminal…
Más de 4.800 personas vieron durante su primer fin de semana “Sagrado Corazón. Su reino…