- El INDH presentó un recurso de protección ante la Corte de Apelaciones de Antofagasta.
- La acción busca frenar la crisis sanitaria por derrames de aguas servidas y cortes de suministro.
- La medida protege a más de 40 residentes y comunidades indígenas atacameñas de la zona.
El recurso del INDH indica que esta comuna enfrenta un problema sostenido por la insuficiencia estructural del sistema de abastecimiento de agua potable, alcantarillado y tratamiento de aguas servidas.
Desde que en octubre de 2025 ocurriera el primer derrame, las comunidades aledañas de la Planta de Tratamientos de Aguas Servidas (PTAS) de San Pedro de Atacama se han visto afectadas por problemas en el suministro de agua potable. Pese a que las autoridades anunciaron una serie de medidas para impedir nuevos derrames o cortes, las afectaciones han persistido. Ante esta situación la sede de Antofagasta del Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) presentó en la Corte de Apelaciones un recurso de protección, solicitando a la justicia que ordene a los servicios públicos correspondientes ejecutar medidas.
El jefe regional de Antofagasta, Paulo Palma, señaló que “hemos presentado una acción de protección ante la Corte de Apelaciones en favor de personas y comunidades de pueblos originarios de San Pedro de Atacama, quienes se han visto gravemente afectadas por la persistente crisis sanitaria y ambiental provocada por las fallas en la Planta de Tratamiento de Aguas Servidas. Buscamos resguardar derechos fundamentales como la vida, la integridad física y el derecho a vivir en un medio ambiente libre de contaminación. Solicitamos que las autoridades e instituciones competentes adopten medidas urgentes, coordinadas y definitivas que pongan fin al riesgo sanitario al que se expone a la población y garanticen el acceso seguro y continuo al saneamiento y al agua potable”.
El INDH solicitó a la Corte que ordene a la Municipalidad de San Pedro de Atacama, la Seremi de Salud, la Superintendencia del Medio Ambiente y la Superintendencia de Servicios Sanitarios que verifiquen el cumplimiento de las medidas ya impuestas y adopten aquellas actuaciones necesarias para que se termine la amenaza que los antecedentes reunidos luego del primer derrame demuestran que no está definitivamente superada.
El documento presentado por la sede del INDH sostiene que la situación afecta el derecho a la vida y a la integridad física y psíquica, así como también el derecho a vivir en un medio ambiente libre de contaminación de más de 40 personas, quienes residen en Villa Solor y de comunidades de Solor, Solcor, Cúcuter y Coyo. La situación también vulnera a comunidades indígenas atacameñas, por lo que el recurso del INDH releva el Convenio 169 de la OIT, ante eventuales impactos sociales, culturales y ambientales en los pueblos indígenas.
Cabe recordar que en el ejercicio de su mandato de proteger los derechos de todas las personas dentro del país, la legislación le permite al INDH interponer acciones judiciales —entre ellas los recursos de protección— asegurando la defensa de individuos o grupos cuyos derechos están amenazados por actos u omisiones de órganos estatales.
Antecedentes de problemas de abastecimiento
La comuna de San Pedro de Atacama enfrenta un problema sostenido por la insuficiencia estructural del sistema de abastecimiento de agua potable, alcantarillado y tratamiento de aguas servidas. En octubre de 2025 hubo un derrame de aguas servidas desde la planta de tratamiento, hecho que afectó el sistema de suministro de agua potable. La emergencia causó una interrupción del flujo de agua para las personas, que debió suplirse con camiones aljibe mientras se normalizaba la situación.
Este primer derrame gatilló una serie de medidas de parte de las autoridades, destinadas a prevenir nuevos episodios. En febrero de 2026 la Superintendencia de Medio Ambiente visitó la Planta de Tratamiento de Aguas Servidas y detectó que trabajaba con un caudal de 28,4 litros por segundo, cuando el diseño autorizado es de 7,37 litros por segundo, es decir, casi cuatro veces más de lo permitido.
En marzo de 2026 hubo un nuevo derrame de aguas servidas. Aunque esta vez no habría alcanzado la matriz de agua potable por las obras de contención previamente ejecutadas, se confirmó que las condiciones de riesgo persistían. En julio, los antecedentes reunidos por el INDH indicaron que hubo un incidente de características similares. Y en septiembre, en una muestra de la persistencia del problema, durante una semana bajó la presión del suministro de agua potable amenazando la posibilidad de cortes.
