El impacto emocional en los niños ante situaciones de catástrofe y emergencia

Niño afectado por un desastre natural recibiendo apoyo emocional en un refugio
⚡ Puntos Clave de la Noticia:
  • La pérdida del hogar y la rutina tras una emergencia destruye la matriz de seguridad y el sentido de pertenencia del niño.
  • El duelo infantil se manifiesta a través de irritabilidad, trastornos del sueño o retrocesos en el desarrollo, no solo con llanto.
  • Es vital validar sus emociones, ofrecer espacios lúdicos y mantenerse disponible para escuchar sus miedos y vivencias de forma respetuosa.

Los desastres naturales que traen estados de emergencia y catástrofe y, en muchos casos, desplazamientos forzados para muchas familias, irrumpen en la vida de niños y niñas como un terremoto emocional. De un momento a otro, su mundo predecible desaparece y, ante la crisis, se suelen desplegar las ayudas priorizando el alimento y refugio. Sin embargo, existen otras necesidades igualmente importantes y que van más allá de lo material.

Perder sus viviendas implica la pérdida de su hogar, que suele constituir un espacio seguro y protector, donde se daban rutinas y dinámicas familiares que brindan estabilidad. Niños y niñas procesan la pérdida a través de sus vínculos y objetos significativos: sus juguetes, útiles escolares, el vestuario, su entorno comunitario e incluso la muerte de algún animalito integrante de su familia, contactándose con sus emociones y sentimientos, los que podrían ser confusos y dolorosos.

La pérdida del “tuto” que les ayudaba a dormir, su peluche favorito, su mochila y cuadernos, así como los cambios en la rutina, la ida escuela de la mano de su abuelita, dejar de asistir al Jardín infantil o colegio pueden impactar fuertemente en sus vidas.

En un contexto donde los adultos también se encuentran bajo tensión, al estar enfrentando una crisis que requiere tomar decisiones de resguardo, cuidado y protección urgente, podría ser difícil visualizar las necesidades emocionales de niños y niñas. Por ello, es clave comprender la importancia que adquiere la necesidad emocional y psicológica que se ha denominado “sentido de pertenencia”.

Para niñas y niños la experiencia de ser parte de un grupo o comunidad, les otorga la certeza de saber quiénes son y a dónde pertenecen. Cuando una emergencia destruye su hogar, separa a su familia o les desarraiga de su comunidad, lo que realmente se fractura es su matriz de seguridad, pudiendo afectar su identidad personal, familiar y comunitaria.

El duelo infantil no se manifiesta solo con llantos recurrentes. Es esperable que sientan inseguridad, miedo, retraimiento, irritabilidad, desregulaciones emocionales, trastornos del sueño, pesadillas, conductas agresivas, aislamiento, ansiedad de separación con sus figuras cercanas, e incluso, retrocesos en algunas áreas de su desarrollo como, por ejemplo, en el control de esfínter, a raíz del impacto que genera la exposición a experiencias traumáticas.

Algunas recomendaciones que pueden ayudar ante estas situaciones con niños y niñas son:

Ofrecer espacios para validar lo que sienten, hablar de sus miedos, contener de manera respetuosa y transmitir que comprendemos y aceptamos que se sientan de esa manera, en vez de suprimir estos sentimientos y vivencias.

Brindar condiciones para que puedan expresar sus vivencias de pérdida respetando sus tiempos, y mostrarnos cercanos y disponibles emocionalmente.

Construir espacios lúdicos donde puedan expresar su mundo interno, emociones, temores y necesidades. Estos espacios podrían ser áreas seguras dentro de los albergues o campamentos diseñadas para reconstruir rutinas predecibles.

Integrarles a los rituales comunitarios y de duelo, para que participen activamente si así lo desean. Además, toda explicación que se entregue debe ser clara y adecuada según su etapa de desarrollo, evitando inventar hechos o evadir sus preguntas.

Es importante mantener las normas y límites que se requieren para sus cuidados y protección, pudiendo ser más flexibles, y comprender que estas situaciones pueden ser más difíciles de contener para las personas adultas.

El impacto a largo plazo en la salud mental de los niños y niñas depende, en gran medida, de cómo les acompañemos a reconstruir sus vidas y su identidad, siendo fundamental proteger su sentido de pertenencia. Por ello, sus figuras significativas deben estar disponibles para ayudar, siendo cuidadosos en resguardar su propia salud mental, para acompañarles de buena forma y ayudarles a elaborar estas experiencias de duelo.

Disponer de redes de apoyo y pedir ayuda será importante en este contexto. Por lo mismo, en Fonoinfancia brindamos asesoría psicológica no presencial a padres, familiares o cuidadores, en un espacio contenedor y respetuoso, que busca ayudarles a visibilizar sus preocupaciones y las necesidades que puedan tener las niñas y niños, entregando asesoría en el abordaje de estas situaciones de emergencia y catástrofe.

Te invitamos a contactarte de lunes a viernes desde las 8:30 a las 19:00 hrs, en horario continuo, llamando al teléfono gratuito 800 200 818, el chat disponible en el sitio web www.fonoinfancia.cl o a través de WhatsApp en el número +56 9 3251 4935.

Ilona Bartibas Fernández, psicóloga, profesional de Fonoinfancia