- La investigación inició tras el hallazgo de huellas dactilares en un vehículo que intentaron robar.
- El imputado fue detenido con drogas, un arma de fuego y equipo para sustraer vehículos.
- El tribunal dictó una pena acumulada superior a los 15 años por múltiples delitos graves.
El imputado fue vinculado al intento de robo de un Jeep Grand Cherokee gracias a dos impresiones digitales encontradas en el vehículo. Al ser detenido semanas después llevaba drogas y en su domicilio fueron halladas un arma de fuego, 41 municiones, ketamina y elementos utilizados para el encendido de vehículos.
Dos huellas dactilares fueron suficientes para encaminar una investigación que terminó con una condena de 15 años y 125 días de cárcel. El análisis realizado sobre un vehículo que sujetos intentaron robar en Antofagasta permitió identificar a uno de los participantes y posteriormente descubrir drogas, un arma de fuego, municiones y otras especies en su poder.
El condenado es Diego Ignacio Rocha Hoyos, chileno, quien fue declarado culpable de robo frustrado de vehículo motorizado, tráfico ilícito de drogas, hurto, tenencia ilegal de arma de fuego y tenencia ilegal de municiones.
Intentaron llevarse un Jeep y apareció el dueño
Los hechos comenzaron el 28 de abril de 2025, cuando Rocha Hoyos llegó junto a otros sujetos hasta la intersección de Matías Rojas con General Velásquez, donde se encontraba estacionado un Jeep Grand Cherokee.
Según la investigación de la Fiscalía de Antofagasta y la PDI, los sujetos fracturaron una de las lunetas traseras, ingresaron al vehículo y comenzaron a manipular el tablero y el sistema de encendido.
El plan se frustró por una circunstancia inesperada: el propietario apareció en el lugar.
Ante su llegada, el grupo escapó sin conseguir llevarse el Jeep, aunque huyó con una mochila que contenía distintas pertenencias de la víctima.
Las huellas que cambiaron la investigación
Fue el trabajo realizado en el sitio del suceso el que entregó la pista clave.
Peritos especializados consiguieron levantar dos impresiones dactilares desde el vehículo. Al cotejarlas con los registros disponibles, determinaron que correspondían a Rocha Hoyos.
Con su identidad establecida, comenzaron las diligencias para encontrarlo.
Lo detuvieron y la investigación dio otro giro
El imputado fue localizado en mayo de 2025, cuando circulaba en un vehículo por Avenida Óscar Bonilla.
Al momento de su detención mantenía cocaína y marihuana al interior del automóvil.
Las diligencias continuaron posteriormente en su domicilio, donde fueron encontradas especies sustraídas a la víctima, además de dos unidades de control de motor (ECU) y tres llaves inteligentes utilizadas para el encendido de vehículos.
Pero eso no fue todo.
Los investigadores también encontraron 63 frascos de ketamina, un arma de fuego, 41 municiones calibre 9 milímetros y dinero en efectivo.
Más de 15 años de cárcel
Durante el juicio, la Fiscalía de Antofagasta presentó las pericias huellográficas junto con la declaración de la víctima, fotografías, especies incautadas y testimonios de los funcionarios policiales.
El Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Antofagasta finalmente condenó a Rocha Hoyos a 820 días por robo frustrado de vehículo motorizado; 400 días por hurto; 6 años por tráfico ilícito de drogas; 4 años por tenencia ilegal de arma de fuego; y 2 años por tenencia ilegal de municiones.
En total, deberá cumplir 15 años y 125 días de presidio.
La sentencia establece que, una vez que el fallo quede ejecutoriado, las penas deberán cumplirse de manera efectiva y sucesiva, considerando como abono el periodo que permanece privado de libertad desde el 13 de mayo de 2025.
La condena todavía puede ser recurrida por la defensa dentro del plazo establecido legalmente.
