TRES HISTORIAS DE MUJERES QUE LIDERAN LA NUEVA CARA DE LA MINERÍA EN CHILE

Tres mujeres profesionales destacadas trabajando en distintos ámbitos de la industria minera chilena.
⚡ Puntos Clave de la Noticia:
  • Marjholyn Sánchez lidera una empresa de transporte en Calama con un 50% de dotación femenina.
  • Vania Rojas aplica la ciencia y la innovación desde el Advanced Mining Technology Center.
  • La iniciativa Compromiso Minero busca visibilizar el rol clave de las mujeres en el futuro de la industria.

Desde una empresa de transporte en Calama, hasta un laboratorio de innovación, pasando por el trabajo territorial, tres historias de mujeres muestran la diversidad de perfiles que son parte de la minería. Todas ellas, parte de la última iniciativa impulsada por Compromiso Minero, que muestra una industria más diversa, moderna y cercana.

El ácido sulfúrico recorre cientos de kilómetros por las rutas del norte de Chile antes de llegar a las operaciones mineras que lo necesitan. Coordinar ese recorrido es parte del trabajo cotidiano de Marjholyn Sánchez.

En Calama, su empresa ROMAA es un proveedor clave para Minera El Abra, compañía adherente de Compromiso Minero. Y, sin embargo, cuando describe lo que hace, lo primero que aparece no es la logística.

"Me siento orgullosa de demostrar, desde Calama, que una empresa regional puede operar con los más altos estándares de la gran minería y que puede hacerlo con mujeres liderando operaciones críticas", afirma Marjholyn.

Hoy, cerca del 50% de la dotación de ROMAA está compuesta por mujeres, con quienes ha formado equipos mixtos que, desde su perspectiva, toman mejores decisiones, son más seguros y más resilientes. Su historia refleja cómo el liderazgo también se expresa en la gestión operacional, la toma de decisiones y la capacidad de sostener estándares exigentes en áreas críticas para la industria.

En Santiago, a más de mil kilómetros de Calama, Vania Rojas trabaja en un mundo que tampoco se parece al imaginario minero.

Su oficina no está en una operación ni en una sala de control. Está donde la minería se convierte en preguntas: ¿cómo recuperar más recursos?, ¿cómo tratar los residuos?, ¿cómo producir de forma que todavía tenga sentido en cincuenta años?

Vania es Química Industrial y PhD en Química. En el Advanced Mining Technology Center de la Universidad de Chile, institución adherente de Compromiso Minero, trabaja con físicos, ingenieros, geólogos e investigadores, con quienes aborda diversos desafíos de la minería.

"Me motiva contribuir a una industria que está evolucionando y que reconoce cada vez más el valor de la diversidad para impulsar la innovación", dice. Y lo que observa en su trabajo diario apunta siempre en la misma dirección: "Es precisamente la diversidad de miradas la que permite desarrollar soluciones más eficientes, responsables y con un impacto positivo para la sociedad".

Su testimonio conecta directamente con el propósito de Compromiso Minero: visibilizar una minería que no solo se despliega en faenas, sino también en espacios de investigación, desarrollo tecnológico, conocimiento aplicado e innovación para los desafíos del futuro.

En el norte, María Alejandra Zuleta también trabaja en una dimensión de la minería que muchas veces no se ve desde fuera: el vínculo con las comunidades, los territorios y las personas que han habitado históricamente esos espacios.

Como subgerenta de Asuntos Comunitarios en Novandino Litio, antes SQM Litio, su trabajo pone en evidencia que la minería se construye desde la confianza, la escucha activa, la sostenibilidad y el trabajo colaborativo con los territorios. Promoviendo el desarrollo local y valorando las expresiones culturales del entorno.

“Me gustaría que más personas conocieran que la minería va mucho más allá de los procesos productivos, implica construir relaciones de confianza con el entorno, las comunidades, las personas y avanzar con ellas en promover el desarrollo local, impulsar la sostenibilidad y las expresiones culturales”, señala.

Desde su experiencia, el aporte de las mujeres en este ámbito es clave para conectar la actividad minera con las personas. “Las mujeres aportamos sensibilidad, capacidad de diálogo, liderazgo colaborativo y una visión que ayuda a conectar la actividad minera con las personas, generando un impacto positivo que muchas veces no es visible desde fuera”, afirma. A ello se suma una mirada estratégica sobre la gestión territorial, la construcción de acuerdos, la toma de decisiones y la capacidad de articular distintos actores en torno a objetivos comunes.

Entre una empresa de transporte en el desierto, un laboratorio de innovación tecnológica y el trabajo comunitario en territorios donde conviven memoria, cultura y desarrollo productivo, parece haber poco en común. Los paisajes son distintos. También las herramientas, las rutinas y los desafíos.

Sin embargo, cuando hablan sobre el futuro de la minería, las tres llegan a un objetivo en común.

Marjholyn está segura de que "cada vez que una mujer ocupa un espacio en esta industria y lo ocupa bien, está abriendo una puerta para la que viene detrás”.

Vania hace un llamado a las nuevas generaciones de mujeres a considerar la minería como una opción de desarrollo profesional, destacando que "sus capacidades, ideas y liderazgos son necesarios para seguir transformando esta industria".

María Alejandra, en tanto, proyecta una industria que siga avanzando en igualdad de oportunidades, con más espacios de formación, liderazgo y desarrollo profesional para las mujeres. Para ella, el desafío es que cada vez más mujeres puedan visualizar la minería como un proyecto de vida, con oportunidades reales de crecimiento y desarrollo a largo plazo.

Estas tres historias, reunidas en el marco de la última campaña de Compromiso Minero “Por eso soy miner@”, buscan justamente ampliar la forma en que se mira la industria. A través de una minería donde conviven operación, ciencia, innovación, gestión territorial, liderazgo y desarrollo humano.

Y es que, finalmente, como dice Marjholyn, “el talento no tiene género, pero sí necesita oportunidades para florecer”.

Tres mujeres profesionales destacadas trabajando en distintos ámbitos de la industria minera chilena.