- El IRC evalúa la resiliencia en cinco dimensiones críticas: normativa, comunicaciones, infraestructura, equipamiento y personas.
- Chile pierde un 1,2% del PIB anual por desastres, evidenciando la necesidad de este instrumento de diagnóstico local.
- La herramienta se ha aplicado en 18 comunas de 9 regiones, buscando escalar a todo el país para reducir las brechas de preparación.
A la fecha, el índice ha sido aplicado en 18 comunas de 9 regiones, desde Antofagasta hasta Cabo de Hornos, y categoriza el nivel de preparación de las comunas frente a emergencias en cinco dimensiones: normativa, comunicaciones, infraestructura, equipamiento y personas. El IRC se encuentra en su primera fase de despliegue y sus hallazgos revelan que Chile pierde en promedio 1,2% del PIB anual por desastres, lo que subraya la urgencia de avanzar en resiliencia.
Con el propósito de reducir las brechas de inequidad entre las comunas y conocer sus capacidades para responder ante emeregencias, Balloon Latam presentó el Índice de Resiliencia Comunal (IRC) correspondiente a 2024-2025, un instrumento que categoriza las capacidades comunales en cuanto a dimensiones como normativas, comunicaciones, infraestructura, equipamiento y personas. Los hallazgos revelan que Chile pierde en promedio 1,2% del PIB anual por desastres, lo que subraya la urgencia de avanzar en resiliencia.
Los desastres naturales recientes, como las inundaciones que revelan la fragilidad de los territorios, las olas de calor extremo, la prolongada sequía y los devastadores incendios de verano, ya no representan excepciones.
La información compilada en el IRC se obtuvo mediante entrevistas directas con contrapartes municipales clave -encargados de emergencia, directores de SECPLAC y DOM- y representantes de instituciones locales como Carabineros, Bomberos y Armada. Los datos fueron sistematizados en dimensiones que permiten una lectura integral y comparable de la resiliencia comunal.
El Índice de Resiliencia Comunal (IRC) es una herramienta pionera que mide de manera objetiva el nivel de preparación de las comunas. Con 42 indicadores generales, el IRC permite obtener un diagnóstico claro, identificar brechas críticas y construir hojas de ruta concretas para fortalecer la resiliencia local.
A la fecha, el índice ha sido aplicado en 18 comunas de 9 regiones, desde Antofagasta hasta Cabo de Hornos, generando información comparable que evidencia dónde están las mayores debilidades y qué acciones generan mayor impacto. El IRC se encuentra en su primera fase de despliegue (2024–2025), lo que lo convierte en una versión inicial.
A nivel internacional existen otras referencias de herramientas como la Scorecard for City Resilience, impulsada por la Oficina de Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres (UNDRR). Esta herramienta cumple un rol similar y ha servido como referencia para adaptar el IRC a la realidad chilena, con pertinencia territorial y foco en comunas rurales.
Sebastián Salinas, Fundador y Director Ejecutivo de Balloon Latam, señaló: “El Índice de Resiliencia Comunal no debería pertenecer a Balloon, sino al país. Imaginemos que las 345 comunas de Chile pudieran conocer públicamente su nivel de preparación y avanzar del rojo al verde, no para competir, sino para estar mejor preparados. Aún no hemos encontrado el financiamiento necesario para escalarlo, pero creemos que esta herramienta debe transformarse en un estándar nacional, al servicio de alcaldes, comunidades, empresas y el Estado”, agregó.
En su opinión, el IRC permite establecer una línea base objetiva del estado de cada municipio. Al estar semaforizado y ponderado, entrega una hoja de ruta clara: lo que está en rojo debe avanzar a amarillo, y lo que está en amarillo debe llegar a verde. Esa transición está respaldada por datos concretos que orientan dónde invertir y cómo priorizar, ya sea con fondos públicos, aportes privados o recursos municipales. "La clave es que esta información sea pública y transversal, para que las comunidades conozcan su nivel de preparación y puedan exigir mejoras. Así, el índice no solo mide, sino que impulsa acción estratégica y corresponsabilidad en la gestión del riesgo", agrega Salinas.
El IRC incorpora un análisis específico sobre Planificación Territorial, evaluando si instrumentos como el Plan de Desarrollo Comunal (PLADECO) integran criterios de adaptación al cambio climático y reducción de riesgos. Las recomendaciones del diagnóstico apuntan a que la resiliencia debe quedar institucionalizada en la visión de desarrollo local y reflejada en las ordenanzas municipales. Sus resultados muestran una tendencia clara: las comunas con mayor tamaño o recursos tienden a obtener puntajes más altos, mientras que las comunas pequeñas y rurales presentan bajos niveles de resiliencia y carencias significativas en aspectos básicos.
Como instrumento, el IRC permite formalizar la gestión de voluntarios espontáneos e integrar planes de adaptación al cambio climático (PACCC), hoy prácticamente inexistentes; fortalecer la infraestructura municipal con sistemas de respaldo (electricidad, agua, comunicaciones) y planes de continuidad operativa; e implementar un enfoque de equidad territorial, destinando recursos y asistencia técnica a comunas rurales, las más rezagadas.



