Ex alumno de la U. de Antofagasta participó en equipo científico que descubrió dos nuevas bacterias

Untitled 4Un grupo de investigadores internacionales anunció recientemente el descubrimiento de dos nuevas especies de bacterias patógenas para el Ser Humano, las cuales fueron llamadas Nocardia gipuzkoensis y Nocardia barduliensis.

El equipo científico está conformado por miembros del Servicio de Microbiología del Hospital Universitario Donostia, del Instituto de Investigación Sanitaria Biodonostia de Osakidetza así como de la Universidad del País Vasco (UPV/EHU, colaborando además investigadores del Leibniz Institute DSMZ de Alemania, de la Universidad de Newcastle de Inglaterra y de la Universidad de Antofagasta de Chile.

En el caso de la UA se trata del biotecnólogo Carlos Cortés Albayay que actualmente se desempeña como investigador asociado del Laboratorio de Complejidad Microbiana y Ecología Funcional del Instituto Antofagasta de la UA.

Para conocer más sobre cómo se integró a este equipo de trabajo, así como sus perspectivas actuales en cuanto al desarrollo científico y la importancia de este descubrimiento, conversamos con este joven investigador formado en la U. de Antofagasta.

¿Las bacterias descubiertas son comunes o están circunscritas a un área específica?

En nuestro estudio describimos dos nuevas especies del género Nocardia (Nocardia barduliensis y Nocardia gipuzkoensis), aisladas desde muestras de esputo de pacientes con enfermedades respiratorias crónicas. Estas dos nuevas especies, cuentan con algunos genes codificantes de factores de virulencia, homólogos a los encontrados en el genoma de Mycobacterium tuberculosis, los cuales están involucrados en la colonización de las células del huésped y son causantes de daño a las mismas.

Los resultados obtenidos en este estudio instan a los microbiólogos clínicos y médicos a tratar cautelosamente las infecciones causadas por especies de Nocardia.

¿Son peligrosas para el Ser Humano?

Varias especies previamente descritas en el género Nocardia son conocidos patógenos oportunistas de animales y humanos, causantes de infecciones cutáneas, pulmonares y extra-pulmonares. Las dos nuevas especies descritas en nuestro estudio, demostraron ser filogenéticamente más cercanas a Nocardia abscessus y Nocardia asiática, dos conocidos agentes causantes de Nocardiosis en humanos. Esto en adición a la presencia de “genes de virulencia experimentalmente verificados” en sus genomas evidencia la patogenicidad de estas dos nuevas especies para los humanos.

¿Pueden ser eliminadas con los antibióticos tradicionales o presentan resistencia?

Afortunadamente, estas nuevas especies son susceptibles a varios de los antibióticos comercialmente disponibles como la ceftriaxona, así se pudo evidenciar en nuestro estudio.

¿Qué es más importante, el proceso de descubrimiento o las bacterias descubiertas en sí?

Es muy importante contar con protocolos microbiológicos optimizados para el aislamiento de actinobacterias, tanto desde muestras ambientales como el de las clínicas. Las aproximaciones de cultivo dependientes nos ayudan a estudiar la biología, fisiología y genómica de cada aislado bacteriano incluyendo su potencial benéfico o patogénico, además de su interacción con su medio ambiente o huésped.

Carrera Científica

¿Cómo se integró al equipo de investigadores que realizó el descubrimiento?

Establecí esta colaboración con la Dra. Imen Nouioui, renombrada experta en sistemática microbiana y taxonomía del filo actinobacteria, durante mi pasantía doctoral en la Universidad de Newcastle (Reino Unido). Desde entonces desarrollamos diversos proyectos de investigación colaborativos los cuales han conducido a varias publicaciones en revistas científicas revisadas por pares como el estudio: “Genomic Virulence Features of Two Novel Species Nocardia barduliensis sp. nov. and Nocardia gipuzkoensis sp. nov., Isolated from Patients with Chronic Pulmonary Diseases”.

¿El pregrado realizado en la UA fue importante para alcanzar su nivel de desarrollo actual?

Si, definitivamente, la Universidad de Antofagasta fue mi punto de partida en el mundo microbiano. El programa de pregrado en Biotecnología me permitió adquirir habilidades y conocimientos en el campo de la microbiología aplicada. También mi proyecto de tesis denominado “Aislamiento de Streptomyces desde Salares del Desierto de Atacama como productores de sustancias bioactivas”, bajo la tutela de la Dra. Cristina Dorador, me permitió desarrollar un pensamiento científico crítico y adentrarme en las áreas de la Ecología Microbiana y Bioprospección.

¿Cuáles son sus metas profesionales para más adelante?

Están enfocadas en la valorización de la diversidad microbiana del norte de Chile, mediante el descubrimiento y descripción de nuevas especies de Actinobacterias, las cuales son fuentes importantes de nuevos compuestos bioactivos con amplias aplicaciones farmacéuticas (Cortés-Albayay et al., 2019, 2020).

Estas aplicaciones merecen particular atención, pues constituyen importantes recursos biológicos que debiesen ser protegidos por la ley vigente, así como estudiados y explotados debido al gran capital científico con el que contamos en nuestro país, haciendo participe a las comunidades de cada uno de estos descubrimientos.

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