Categories: opinion

Ensayo sobre la ceguera

Por Juan Cristóbal Romero, Director Ejecutivo Hogar de Cristo

Este domingo yendo a buscar un repuesto para la bici de mi hijo, me encuentro con la guerra mundial desatada: el supermercado había sido tomado por asalto por centenares de compradores de cloro, desinfectantes, detergentes y alimentos no perecibles. Las góndolas, como hemos aprendido que se llaman las estanterías del retail, vacías, parecían arrasadas por los ejércitos de Atila.

El individualismo también es una pandemia, sobre todo en tiempos como los que está viviendo el mundo y nuestro país; protejámonos de ella y aboquémonos a lo que la inmuniza: la responsabilidad colectiva, que en el fondo es la manera en que se debe entender la solidaridad. Es en momento como éstos en que se pone a prueba cuánto hemos avanzado como civilización; cuánto la cultura, la conciencia colectiva, nos han distanciado de la supervivencia predatoria.

Empatía ante los problemas sociales era una de las principales demandas que legítimamente exigían los movimientos sociales a partir de octubre. Empatizar hoy con los más vulnerables al coronavirus es el ejercicio que se nos demanda como individuos y sociedad. Poner atención en las personas por las que trabajamos a diario en el Hogar de Cristo: los adultos mayores en abandono, los hombres y mujeres con discapacidad mental, las personas en situación de calle, a las que no se les incluye como grupos de riesgo por las autoridades sanitarias para cuestiones como la vacunación contra la influenza, personas frágiles, inmunodeprimidas, desprotegidas, solas. Los jóvenes no pueden sentirse librados porque este es un mal de viejos; el raciocinio es al revés, son los más sanos, los más aptos para sobrevivir, en el decir de Darwin, los que debieran velar por la supervivencia y el bienestar de los en extremo vulnerables.

Es imposible no acordarse del “Ensayo sobre la Ceguera” de Saramago, parábola de la mezquindad que surge cuando el ser humano se ve enfrentado a sobrevivir. Es una visión distópica presente en tantísimas películas y libros que disfrutamos como entretención y que ahora intuimos podrían convertirse en realidad al ver el comportamiento irracional de las masas cuando están bajo la amenaza de contagio de una enfermedad letal y desconocida.  Pero como la vida no es una serie de Netflix confío que primará la cordura y la cultura, entendida en esa sabia definición de la antropóloga Margaret Mead que anda dando vueltas en redes sociales y que afirma que el primer signo de civilización fue el hallazgo de un fémur roto y curado, porque ningún animal sobrevive a un hueso quebrado sin la ayuda de otro. Ayudar a los demás en tiempos de dificultad es el punto donde comienza la humanidad y la civilización.

Recent Posts

UN DÍA PARA OLVIDAR EL CÁNCER: ONCOFELIZ INVITA A APORTAR EN LA FIESTA DE 74 NIÑOS ONCOLÓGICOS

La Corporación Oncofeliz organiza una fiesta para 74 niños oncológicos en Antofagasta el 2 de…

2 horas ago

IA aplicada a la minería podría elevar hasta en 8% el valor de una operación

La implementación de modelos de inteligencia artificial permite optimizar la planificación minera, elevando el valor…

2 días ago

Federación Aérea de Chile activa plan de emergencia nacional por sistema frontal

La Federación Aérea de Chile (Fedach) activó su plan nacional de respuesta ante el sistema…

2 días ago

Cupos gratuitos y abiertos: Laben Chile capacita a PYMEs en packaging sostenible hasta el 31 de julio

Laben Chile abre inscripciones gratuitas para el programa PackInnova Emprende 2026, capacitando a PYMEs en…

2 días ago

Familias de la región de Antofagasta califican con nota 6,5 a jardines infantiles de Fundación Integra

Las familias de la región de Antofagasta evaluaron con nota 6,5 a los jardines infantiles…

2 días ago

Antofagasta será sede de la segunda edición nacional de Red Bull X1 Chile

El Complejo Deportivo Las Almejas será el epicentro de una competencia implacable, donde la velocidad…

3 días ago